PROVINCIA DE ESPAÑA – 3ª Sesión de Formación para la Misión Compartida de hermanos, asociados y colaboradores

El sábado, día 12 de junio, tuvo lugar el tercer encuentro online de Formación para la Misión Compartida. En esta ocasión, respondiendo a la petición expresada en el encuentro anterior, se convocó, en el mismo enlace, a todos los miembros: Hermanos, asociados y colaboradores de toda de la Provincia.

Teniendo en cuenta que este año se celebra el quinto aniversario de la Laudato si’ sobre el cuidado de la casa común, el Equipo de Formación para la MCG consideró que este sería un tema interesante para todos, como personas y educadores, para nuestro encuentro final.

Ciertamente, un tema como este es imposible abordarlo en una sola sesión, pero como mínimo intentamos hacer una presentación condensada de su contenido y despertar la conciencia sobre la urgencia del desafío que se nos presenta ante el “cuidado de la casa común”. Porque, como dice Jaume Flaquer, Responsable del Área Teológica de Cristianismo y Justicia, en su artículo “Coronavirus: una sola humanidad, una común vulnerabilidad”: la situación de pandemia, que todavía estamos viviendo, nos ha abierto los ojos a una realidad que creíamos lejana. Una realidad que ha puesto de relieve el deterioro de la naturaleza y cómo este afecta de forma especial a los más pobres.

El Papa Francisco nos dice que es necesaria una conversión integral, apostar por otro estilo de vida. Y que esto es posible porque el ser humano es capaz de sobreponerse y regenerarse, más allá de todos los condicionamientos mentales y sociales que le impongan.  Y especialmente los cristianos, porque en nosotros nace de las convicciones de nuestra fe.

¿Cuáles son las claves del cambio que propone la “Laudato Si’”?

  1.  Ser agradecido y practicar la gratuidad: El Papa pide que todo cristiano reconozca el mundo (lo creado) “como un don recibido del amor del Padre”, algo que implica “actitudes de renuncia y gestos generosos”.
  2. Educar en los diversos ámbitos: en la escuela, en los medios de comunicación, la catequesis y, sobre todo, en la
  3. Destierro del consumismo compulsivo: el ser humano acepta formas de vida impuestos por la planificación y por los productos fabricados en serie y actúa con el sentimiento de que eso es lo Nos creemos libres por tener una supuesta libertad para consumir, cuando quienes la poseen son una minoría que detenta el poder económico y financiero.
  4. Olvido del egoísmo: “Mientras más vacío está el corazón de la persona, más necesita objetos para comprar, poseer y consumir”. Es necesario “salir hacia el otro” y superar el “individualismo”.
  5. Conversión interior: Es necesario “convertirse, encontrarse realmente con Jesucristo e iniciar una vida nueva. El cristiano debe vivir su vocación admirando la belleza de la obra de Dios y protegiéndola. Tener “una sana relación con lo creado” como parte de la conversión íntegra de la persona. Cambiar desde dentro.

Tras la presentación del contenido de la encíclica, trabajamos por grupos en diferentes salas online y finalmente hicimos una puesta en común, en la sala principal, donde se expusieron las diferentes reflexiones y donde se vio la necesidad de dedicar más tiempo al estudio de la encíclica dada su riqueza y profundidad. Para todos, creyentes y no creyentes, la encíclica es una guía para lograr la tan necesaria conversión integral.

Con el anhelo de que el curso que viene podamos volver a una ansiada normalidad que nos permita encontrarnos presencialmente, nos deseamos un buen y merecido descanso estival.

El Equipo de Formación para la MCG- Provincia de España